Manuel Carmona (Presidente de una Comunidad de 12 pisos y dos locales en Sevilla):

“Tenemos un problema de morosidad en la Comunidad !!  Hay varios vecinos que deben diversas cantidades por cuotas ordinarias y por derramas, sin embargo algunos de ellos es frecuente  verlos en el bar de la esquina, y simplemente no pagan porque no les da la gana…..Otros sin embargo, sabemos que es que realmente no pueden ni llegan a fin de mes……porque los conocemos desde hace años, y con esto de la crisis….pues se ve que les ha ido mal la cosa…y no pueden afrontar los gastos… Pero es que andamos justitos de ingresos y estamos soportando los gastos el resto de los vecinos que pagamos religiosamente!!.”

Esto que nos comentaba un Presidente de una Comunidad en Sevilla lo hemos oído miles de veces y es el pan nuestro de cada día.

Antes de hacernos cargo de la Comunidad estudiamos sus gastos,.. y vimos el estado de morosidad,… efectivamente la comunidad se mantenía en pie con lo justo, y dándole gracias a Dios que no llegase ningún gasto imprevisto ni extra pues no lo podrían afrontar a no ser con una derrama. Dicha derrama tendría que ser mayor de lo que debería pagar cada vecino si todos pagasen, pero al no ser el caso, los vecinos “pagadores” debían suplir las cantidades no pagadas por los morosos, siendo algo totalmente injusto pero necesario.

Teníamos dos situaciones o dos tipos de morosos,… los que podían pagar pero no les daba la gana y los que sencillamente no podían o lo harían con mucha dificultad. Ante este panorama y tras pedirle al Presidente que convocase una reunión extraordinaria para tratar el tema de los morosos, Este la convocó para finales de mes. Se trataba de dar una respuesta al problema de la morosidad que asfixiaba a la Comunidad por lo que en dicha Junta, y se analizó la deuda, vecino por vecino, con los siguientes resultados:

Elena García, 3º D…800 €      —      Pedro González, 2º C….550 €    — Antonio Alcacares, 3º A…650 €

Marta Sanchís,  1º A….450 €  —    Manuela Fernández, 1º B…950 €

La cuota ordinaria era de 50 €, y la derrama que se aprobó un año antes para la reparación de las bombas de agua fue de 100€ por propiedad, siendo los coeficientes iguales para todos.

Ante este panorama, ….se propuso la siguiente solución, antes de ir a la vía judicial, pues todo el mundo se merece una oportunidad siempre que haya voluntad de pago: Pagar el mes corriente y dos recibos antiguos, siendo cada mes de 150 € la cantidad a ingresar,… y pagar la derrama una vez liquidada la deuda por recibos ordinarios.

Evidentemente todos los vecinos morosos se pusieron en contra, pues era el triple de lo que tenían que pagar cada mes. De todos los vecinos con deudas, Marta, la vecina del 1º A dijo que se comprometía con el pago, pues había tenido dificultades pero no quería seguir estando en la lista de los vecinos “en rojo”, y quería normalizar su situación sin tener que afrontar un procedimiento monitorio, además parecía que estaba superando su mala racha.  Antonio, del 3º A y Elena, del 3º D ni siquiera se presentaron en la Junta,… evidentemente no querían dar la cara, todos los vecinos sabían que estos eran “los famosos vecinos asiduos al bar” y que no pagaban por falta de interés.  Pedro, del 2º C y Manuela del 1º B si  querían pagar pero la cantidad que se les pedía les venía algo grande. Ambos pensionistas, con una pensión ridícula realmente no podrían afrontar esa cantidad en los próximos meses, pero si podrían afrontar unos pagos menores.

Ambos realizaron otra propuesta de pago: Pagarían un recibo nuevo y otro antiguo cada mes, y la derrama de 100 € la pagarían en dos veces una vez liquidada las cantidades adeudadas por recibos ordinarios. Esto significaba que irían pagando 100 € cada vez hasta liquidar la deuda y ponerse al día.

El Presidente pidió la votación a mano alzada de las propuestas de pago,y resultó ser aprobada por Unanimidad. Seguidamente, con los dos morosos que ni siquiera habían aparecido por la reunión, se pasó a liquidar sus deudas, una vez leidas y ratificadas por todos los asistentes, se otorgó poder al Presidente de la Comunidad para nombrar Abogado y Procurador, aunque no fuese preceptivo, y poder iniciar el Procedimiento Monitorio ante el Juzgado.

Unos días mas tarde, y ya entregadas las actas a los vecinos de la Comunidad,… nuestro equipo jurídico mandó un burofax a los vecinos que “pasaban de pagar” Antonio y Elena, donde se les reclamaba el pago de las cantidades adeudadas y se les instaba a pagar en un plazo de diez días. Elena nos propuso pagar la deuda en dos veces, (400 € cada mes), más su cuota ordinaria. Evidentemente no quería problemas con juzgados ni tener que pagar los gastos de Procurador y Abogado, tanto los suyos como los de la Comunidad (Condena en Costas). Antonio ni siquiera respondío,… meses mas tarde fue condenado al pago de la deuda, 650 €, más los gastos de ABogado y Procurador de la Comunidad, unos 300 €, más sus propios gastos de Abogado, unos 200 €, así como los gastos de burofax enviados e intereses legales.

Conclusión:  Los propietarios en una comunidad deben pagar sus cuotas, tanto ordinarias como extraordinarias. A veces no pueden afrontar el pago, pero siempre es posible llegar a un acuerdo: En INESFINC asesores no lo damos todo por perdido e intentamos negociar al máximo con los morosos, … “más vale un mal acuerdo que un buen pleito”. Si finalmente vemos que no hay solución posible amistosa,.. nos vemos en la obligación de iniciar un procedimiento judicial de cara a recuperar las cantidades adeudadas, en beneficio de la Comunidad,… y realmente….el moroso acaba pagando mucho más de lo que  debía al principio,… por lo que es una mala estrategia por su parte negarse al pago o a la negociación.

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